Por estas fechas ya habrán recibido la información sobre la Asamblea General de la Asociación de padres del Colegio que se les entregó a sus hijos. Esta carta mía quiere reforzar la información de la que ya disponen y animarles a que asistan o envíen representación.
Nos toca tomar decisiones importantes y no vivimos ciertamente tiempos fáciles. Por eso, cada vez más hemos de trabajar, codo con codo, familias y Colegio. Ni nosotros podemos sin ustedes, ni ustedes pueden sin nosotros. Nos necesitamos. Cierto que, como hechura humana que somos, la imperfección decora nuestros actos y eso nos impide estar a la altura de las exigencias que hoy comporta la adecuada educación de sus hijos. Nadie es perfecto. Pero queremos hacer las cosas cada día mejor.
Así encuentran justificación los reproches y las alabanzas. Escuchemos ambas, aunque las primeras hacen más ruido y más daño. Se han hecho muchas cosas en el Colegio, de obras, de actividades y de proyectos. Muchas son desconocidas. Informaré en la Asamblea y por otros medios (correo electrónico, página Web del colegio).
Y siempre, siempre, siempre, queda una pregunta que hay que contestar día a día: ¿Qué clase de Colegio quiero para mis hijos?
Me gustaría poner ya en marcha la “Fundación San Vicente Ferrer” para que pudieran recibir el oportuno tratamiento fiscal sus donaciones al Colegio que hoy realizan a través de las cuotas de APA. Sin ellas el Colegio se cerraría: o bien porque ya no les interesase traer a sus hijos a este Colegio, aunque fuera muy barato; o bien porque los Dominicos reconociesen que, en las actuales regulaciones del concierto económico y sin la colaboración de las familias, el deterioro en las condiciones de enseñanza aconseja un final digno después de tantos años de servicio.
Este Rector -y toda la Comunidad de Dominicos que lleva muchos años en este Colegio y conocen a tantas familias- sabe bien las dificultades de algunas para hacer frente a los gastos que trae consigo el haber elegido este Colegio (cuotas a la Asociación de padres, actividades extraescolares de los hijos, uniforme). Pero igualmente saben que, para otras, la inversión en los hijos tiene una importancia muy relativa respecto a otros consumos familiares. Es la libertad responsable quien decide.
Cuando me informan de recibos devueltos y de la acumulación de impagados de algunas familias, cuando me llegan razonamientos sobre la libertad para ser miembro de la Asociación o borrarse de la misma, cuando escucho que “si el Colegio es de los Dominicos, que paguen ellos”… me sobran respuestas.
En estos días se les habrán girado los recibos de septiembre y de octubre, con el incremento del IPC. Queda en 50 euros y 30 para tercer hijo en adelante e hijos del personal del colegio, por doce meses. Será tema de la Asamblea General.
Agradezco la contribución sacrificada de la inmensa mayoría de las familias que hacen posible el funcionamiento ordinario del Colegio (la partida “otros gastos” del concierto está muy por debajo del coste real) y el presupuesto extraordinario de los planes de reformas que financiar en varios años.
Agradecería igualmente que las familias que no pueden o no quieren colaborar al funcionamiento del Colegio a través de las cuotas a la Asociación hicieran saber a sus hijos que podrán seguir utilizando el Colegio y sus servicios, gracias a que otras familias lo están pagando por ellos. Nosotros nunca los excluiremos de nada que la APA financie (excursiones, fiesta del Colegio, ayuda para viajes, visitas culturales, aumento de vigilancia, limpieza de instalaciones, portería y administración, etc.).
Me despido hasta el día 5 de noviembre, con la seguridad de que el Colegio podrá seguir contando con ustedes cuando les explique lo hecho y lo que queda por hacer; lo pagado y lo que se debe.