Como ya os informamos esta Junta Directiva pretende , mes a mes , tras un lema completar y hacer mención de aquellos sentimientos y actitudes que creemos olvidadas por la sociedad actual. El que más da.., el total sí..., el no vale la pena luchar..., da como resultado un empobrecimiento moral que en el mejor de los casos conduce a la apatía, y hay veces en que no se puede ser apático o escéptico. Hay, como se dice vulgarmente, que mojarse, aunque se nos estropeen los pantalones. Y para saber decidir hay que tener creencias y conceptos morales, que si se desconocen, no se practican.
Y aquí nuestra labor: darlos a conocer y practicarlos como padres y educadores.
Este mes comentamos la solidaridad . solidaridad con los demás. No grandes solidaridades con sueños utópicos, sino la más cercana, con nuestros amigos y enemigos, con nuestros parientes y desconocidos, o sea con nuestro prójimo. Podemos solidarizarnos con el tercer mundo, con el universo entero, cosa que no está mal. ¿Pero con nuestro abuelito mayor que se hace caca, también nos solidarizamos ? ¿nos solidarizamos con el vagabundo que pide en la esquina? ¿Se solidarizan nuestros tiernos hijos con su compañero, cuando no tiene lápiz y a él le sobran?
Como veis el tema da para rato, así que ya podéis empezar, como también lo harán los profesores de vuestros hijos.